¿Que ocurrió el último 25 de mayo?

Constantemente hablamos de la construcción del ser nacional, y caemos en la comparación injusta, desagradable, si estoy equivocada corríjame por favor, de decir más o menos así: “ah! Pero los norteamericanos, ellos si que son nacionalistas, tiran todos para el mismo lado”. Me pregunto, cuando llega el 4 de julio, fecha patria para ellos, que hacen, ¿se ponen a hablar de otros temas o realmente celebran ese día? Aquí no sucedió lo mismo, todos tenemos derecho a recordar a nuestros seres queridos que ya han partido, pero me parece, que dejar a todo un país sin festejo del 25 de mayo es un error garrafal, no solamente por lo que el día significa, sino porque trae consecuencias graves a mi modesto entender, cada vez mas desdibujamos los días patrios, los símbolos patrios, el sentir nacional. Los que peinamos canas, tenemos en claro lo que significa para nosotros, pero la juventud se queda con esa imagen, que el 25 de mayo se juntaron frente a un cabildo y repartieron escarapelas o que un partido político habla de sus recuerdos, ni una cosa, ni la otra, digamos de una vez por todas la verdad de los hechos y recién comenzaremos a ser adultos y responsables, en la construcción de un sentimiento nacional. Por Lilian Russo

Improvisaban sobre la marcha esta es la  realidad de lo que ocurría en mayo de 1810…
Hoy en día esas interpretaciones han sido dejadas de lado. Existe un importante consenso entre los historiadores contemporáneos en señalar que en 1808 no existía un grupo de criollos que tuviera un proyecto independentista y que esperara una circunstancia favorable para tomar el poder y proclamar la Independencia. Esta posición, que sostienen reconocidos historiadores locales como Halperín Dongui, Luís Alberto Romero, Gustavo Paz; que la crisis de la monarquía española sorprendió a las élites criollas hispanoamericanas y produjo un inédito vacío de poder. Y que ante ese vacío de poder, los criollos ilustrados de Buenos Aires debieron improvisar sobre la marcha, con un doble objetivo: evitar que el Río de la Plata cayera en manos de los franceses o que el poder pasara del virrey al llamado partido español, integrado por un grupo de comerciantes monopolistas peninsulares que creían necesario formar una junta de gobierno dirigida por ellos mismos si la posición del virrey Cisneros peligraba…