Menores argentinos pobres

El 38,8% de los menores argentinos son pobres

Esa cifra trepa al 42,6% en la populosa periferia de Buenos Aires, según un estudio de la privada Universidad Católica Argentina (UCA) divulgado este miércoles.

Chicos con problemas mayores

Chicos con problemas mayores

(Buenos Aires/AFP) Monte Carlo/ EL

Un 24,4% de la población de esa franja etaria tiene sus necesidades básicas insatisfechas y la indigencia llega al 9%, de acuerdo al informe completado al 31 de diciembre de 2013, el cual muestra un leve aumento de la pobreza respecto del año anterior.

El informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, que compara los años del 2010 a 2013 incluido, indicó que “el saldo del período es positivo pero la tendencia es negativa si se observa que la pobreza sigue una evolución en alza”.

Según el último censo de 2010, en Argentina, hay unos 12,3 millones de menores de 18 años, de los cuales 6,2 millones habitan en la periferia de la capital argentina.

En 2010 los menores pobres alcanzaban 41,9%, en 2011 bajaron a 34,7% -el mejor año-, pero luego la curva fue en alza a 37,2% en 2012 y finalmente a 38,8% el año pasado, de acuerdo al informe.

Los datos fueron rechazados este miércoles por el gobierno de Cristina Kirchner, cuyos últimos índices publicados corresponden al primer semestre de 2013 y ubicaban la pobreza en 4,7% de la población total y la indigencia en 1,5%, sin discriminar por edad.

El gobierno suspendió a finales de abril último la difusión de datos oficiales sobre la pobreza alegando “severas carencias metodológicas”, lo que fue denunciado por la oposición como artilugio para esconder cifras negativas.

El ministro de Economía, Axel Kicillof, consideró que “medir la pobreza todos los días, un pobre más, un pobre menos, no es metodológicamente muy serio”.

“Los ingresos son estacionales, son anuales, y hay mucha discusión sobre cómo se mide”, dijo consultado por radio América.

Argentina modificó a partir de enero último el sistema de medición del Instituto Nacional de Estadísticias y Censos (INDEC) a instancias del Fondo Monetario Internaciona (FMI), luego de un largo período en que las estadísticas estuvieron bajo sospecha de manipulación.

“Los indicadores no se deben publicar hasta alcanzar un refinamimiento de datos que aún no se ha alcanzado para el caso de la determinación de la pobreza”, explicó en rueda de prensa el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.

Economía

El Gobierno insiste con que la pobreza está disminuyendo

La cuestión social Capitanich dijo que se hizo “un gran aporte” y Kicillof defendió la falta de cifras oficiales.

Equipo. El ministro de Economía, Axel Kicillof, y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, salieron ayer cada uno por su lado a decir que la pobreza no está creciendo por la crisis. /MARCELO CARROL-ARCHIVO

 Equipo. El ministro de Economía, Axel Kicillof, y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, salieron ayer cada uno por su lado a decir que la pobreza no está creciendo por la crisis. /MARCELO CARROL-ARCHIVO

A través de diferentes voceros, el Gobierno nacional salió a negar ayer que la crisis económica de los últimos meses haya acelerado el incremento de la pobreza.

En el discurso que pronuncia por las mañanas en la Casa Rosada para contestar las publicaciones de los diarios, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, volvió a decir que un informe de ONU sostuvo que “la República Argentina a partir de las políticas de inclusión ha logrado la erradicación del hambre y las personas en condiciones de indigencia”.

Capitanich contestó de ese modo la publicación de datos de la encuesta del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la UCA que indican que el 42,6% de los niños y adolescentes del conurbano bonaerense están en la pobreza y el 9,4% en la indigencia, según publicó ayer La Nación.

Ese trabajo muestra además que en los últimos dos años, producto de la recesión y la inflación, se agravó la situación de la pobreza entre los menores de edad.

Para Capitanich, a partir de las políticas de “inclusión social” y “la inversión del Gobierno en materia estructural” se hizo “un gran aporte a la reducción de la pobreza”. El funcionario cuestionó la medición que realiza la UCA y calificó al informe como parte del “arco opositor”.

Sin embargo, el jefe de Gabinete reconoció “que obviamente faltan muchas cuestiones por hacer, viviendas por construir, hermanos nuestros que necesitan gas, agua potable, redes cloacales en muchos lugares del país, pavimento urbano, mejorar los niveles de empleabilidad y mejoramiento en condiciones salariales”.

Capitanich no fue el único que se refirió al tema. Axel Kicillof habló por Radio America y buscó justificar la falta de estadísticas oficiales sobre la pobreza. Desde mediados de 2013, el INDEC dejó de difundir la serie de datos que indicaban los niveles de pobreza e indigencia en el país, una información que el Gobierno había comenzado a adulterar desde que intervino el organismo por impulso del ex secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

Kicillof argumentó que no se publican los datos porque aún no tienen la metodología lista, a pesar de que pasó más de un año desde la interrupción de la serie y de que ese cambio fue largamente programado. “Acá, desde los ‘90 se empezó a medir la pobreza con un indicador que era medir la canasta de bienes y decir: si uno no accede a tres latas de arvejas –es para que entienda todo el mundo; después me van a tomar los diarios diciendo “Kicillof dijo que el que no tiene arvejas es pobre”– es pobre”, aseguró. “Esa canasta de bienes que incluyen elementos de alimentación, de vestimenta, etcétera.

El que no accede a ésta canasta es pobre; una cosa bastante arbitraria. Después se empezó a actualizar esa canasta usando un índice de precios y ¿cómo se sabe si la gente llega o no llega a la canasta?”, se preguntó el ministro.

Si yo me cruzo con una persona es difícil decir si es pobre o no, cuántos pobres hay ¿no?

En realidad hay un montón de parámetros para medir”, completó. Fuente: Clarín