Por la fiebre del Carnaval, un aluvión de turistas copó Gualeguaychú

Más de 80 mil personas llegaron para el fin de semana extra largo. Muchos debieron ser derivados a otras ciudades. Fiesta en el Corsódromo y en las calles.

Noches mágicas. Tres comparsas desfilan en el Corsódromo de Gualeguaychú y hacen bailar a 40 mil espectadores. /Ricardo Santellán.

Noches mágicas. Tres comparsas desfilan en el Corsódromo de Gualeguaychú y hacen bailar a 40 mil espectadores. /Ricardo Santellán.

Tres noches seguidas de baile, lentejuelas, repeñiques y sudor. Así vive este fin de semana largo en la capital nacional del Carnaval. Gualeguaychú se ha duplicado. A sus 90 mil habitantes se suman otros 80 mil. Pero el alojamiento (hoteles, bungalows, casas particulares y campings) llega a 40 mil plazas. Eso explica la saturación de estos días en servicios, gastronomía y diversiones. La Costanera parece una peatonal. El municipio colocó baños químicos y carpas sanitarias y se han derivado turistas a alojarse en ciudades vecinas, para evitar lo sucedido en 2013 y 2014, cuando plazas, veredas, parque, playas quedaron atestadas de gente durmiendo al aire libre.

Según datos de la secretaria de Turismo de la Nación, Gualeguaychú es “una de las ciudades más concurridas este fin de semana”. Los turistas llegan principalmente de Buenos Aires, pero también de Córdoba, Santa Fe y Uruguay. Marí Marí, Kamarr y Ara Yeví, las tres comparsas que desfilan este año, atrapan con su gracia, sus trajes elaborados y carrozas de dimensiones espectaculares. Evangelina Carrozzo es nuevamente la cara publicitaria de la fiesta. Cada noche, el espectáculo dura cuatro horas. Bailan en la pista unos 800 comparseros. Hay trajes especiales o “de fantasía” que pesan unos 80 kilos y se bordan a mano con hasta 500 mil lentejuelas. Los magníficos espaldares miden hasta 6 metros de altura con plumas de avestruz y faisán. Pintores, costureros, talladores, peluqueros, aguateros, electricistas, iluminadores, herreros, pintores, carpinteros y decoradores trabajan para hacer la mayor fiesta de carnaval que hay en el país.

El corsódromo ayuda. Tiene capacidad para 40 mil espectadores. El costo de las entradas es de 200 pesos, y para menores, 40. Los locales pagan la mitad. A eso hay que agregar el costo por ubicación, que puede ser en sillas o tribunas (de 30 a 220 pesos), sector VIP, (de 230 a 470 pesos para 4 personas). Hay también tribunas gratuitas.

Hay, además, una “previa” y un “pos” carnaval, animado por bandas de música. Como elementos llamativos, se destacan este año la comparsa de Francisco (Ará Yeví eligió el tema “Hagamos lío”) y las colectas solidarias.

Pero en esta ciudad copada existe otro carnaval paralelo y a la vez oficial. Se trata de los Corsos Populares “Matecito”, llamados así en honor de un querido payaso que hubo en la ciudad. Desfilan doce murgas y conjuntos carnavalescos que tienen nombres como “Los cebollones”, “Los luceros del Norte”, “Vieja fantasía”. Es impulsado desde hace más de 20 años por la municipalidad local como rescate de los festejos más auténticamente gualeguaychuenses. Según el intendente, “el Corso Popular es un espectáculo de todos los barrios, el más auténtico y mejor reflejo de lo que somos”. Es el corso de las murgas, los máscaros sueltos, las cornetas y matracas; las familias con reposera bajo el brazo. Este año, se registra la mayor venta de entradas de los últimos cuatro años. Por Verónica Toller-Clarín

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: