Detrás de los cambios de gabinete

La salida de Jorge Capitanich fue la más anunciada y desmentida en los últimos seis meses del gobierno de Cristina Kirchner.

El motivo de su alejamiento es doble: por un lado, el hasta ahora jefe del Gabinete estaba muy desgastado políticamente en el plano nacional luego de varias desautorizaciones y errores propios.

Por otro, Capitanich buscará ser candidato a intendente de Resistencia en las elecciones del 24 de mayo próximo y necesitaba para ello reasumir la gobernación de su provincia Chaco.

Tiene un fuerte enfrentamiento con el gobernador interino, Juan Carlos Bacileff Ivanoff, y necesita tiempo para acomodar los conflictos políticos en su territorio y organizar la campaña. De su triunfo en Resistencia depende que el PJ retenga la gobernación de Chaco para la cual todavía no hay candidato en el peronismo. Desde su boleta, pretende impulsar la postulación de quien se presente para la gobernación.

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Estaba muy desgastado políticamente en el plano nacional luego de varias desautorizaciones y errores propios

La actual intendenta de Resistencia, la radical Aída Ayala, amenaza con arrebatarle Chaco al PJ y Capitanich no puede ir a la reelección. Necesita sin embargo, asegurar el territorio. Para ello cuenta con la venia de Cristina.

La fuerte versión de su renuncia comenzó a correr en la Casa Rosada cuando Capitanich rompió un ejemplar del diario Clarín para desmentir una noticia que luego se confirmó cierta. Ese episodio lo desgastó dentro y fuera del Gobierno. La Presidenta estaba en China y el malestar de ella se sintió en la misma comitiva. Pero ella se tomó sus tiempos.

El primer traspié de Capitanich ocurrió cuando fue desautorizado en la crisis de Córdoba, en noviembre de 2013. Contra su anuncio púlbico, el Gobierno decidió no enviar la Gendarmería al autoacuartelamiento policial en esa provincia. Luego hubo varias desautorizaciones y anuncios fallidos del chaqueño que había llegado tras la derrota electoral para cambiar la imagen del Gobierno y tener mejor diálogo con la prensa y la oposición.

Siempre tuvo un asedio constante de Carlos Zannini, el secretario legal y técnico de Cristina Kirchner, y de La Cámpora. En los últimos días, el recientemente nombrado en su cargo, Aníbal Fernández, también comenzó a disputar poder con Capitanich y se le adelantaba en los contactos con la prensa, incluso con posturas que a veces parecían reñidas con las que opinaba el entonces jefe del Gabinete.

Precisamente, Aníbal Fernandez reemplazará desde esta tarde a Capitanich, lo cual implica un crecimiento del peso político de Fernández y podría traducir en un cambio de aliados en la estructura del poder. Además, Fernández es un viejo enemigo de Antonio Jaime Stiuso, ex director de Operaciones de la ex SIDE y hoy acorralado por el Gobierno tras la sospechosa muerte del fiscal Alberto Nisman.

De ser jefe de Gabinete en el anterior mandato de Cristina, Fernández pasó a ser senador hasta hace poco tiempo. Ahora regresó a la jefatura y tiene excelente relación con Daniel Scioli, que busca ser candidato a presidente en las elecciones de octubre con la venia de Cristina, algo que todavía está por verse.

Otro “sciolista”, en este caso de La Cámpora, el diputado Eduardo De Pedro, uno de los máximos líderes de esa agrupación, será ahora el nuevo secretario general de la Presidencia en lugar de Fernández. Es una señal de fuerte radicalización de la jefa del Estado en su discurso y en sus banderas contra la Justicia y contra los sectores de la oposición y la prensa que ella ataca. Y también es un crecimiento ostensible de la agrupación juvenil que lidera Máximo Kirchner.

De todos modos, Fernández y De Pedro tienen buenas relaciones con Scioli y algunos en la Casa Rosada aseguran que la preferencia de Cristina por Florencio Randazzo, como precandidato presidencial, todavía no está confirmada.

El otro cambio es el de Juan Manzur, el ministro de Salud. Manzur se retira porque será candidato a gobernador en Tucumán y necesita más tiempo para asegurar un triunfo en su provincia también amenazada por el radical José Cano. Otro candidato allí es José López, secretario de Obras Publicas. Pero el interrogante es si renunciará o seguirá junto con Julio De Vido. Reemplazará a Manzur el secretario de Salud Comunitaria Daniel Gollán, lo cual no significa más que la continuidad de la gestión, pero con otro nombre.

Es posible que los cambios en el gabinete no hayan terminado acá

Es posible que los cambios en el gabinete no hayan terminado acá. Florencio Randazzo será precandidato presidencial y conduce el Ministerio del Interior y Transportes. En el Gobierno hay preocupación por la incompatibilidad de su doble condición de candidato y de ministro del Interior, que es el encargado de organizar las elecciones y de contratar a la empresa informática que hace el escrutinio provisorio. Esto lo expondría a denuncias de la oposición y de la Cámara Nacional Electoral. Es por ello que en la Casa Rosada estudian una salida para evitar estas embestidas desgastantes para un candidato que hoy tiene el apoyo de Zannini y que podría tener respaldo de la propia Presidenta en un futuro. Fuente: La Nación

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